Balance de situación inicial: todo lo que debes saber

Tiempo de lectura: 5 min
Redacción Banco Pichincha
22 de septiembre 2021

Para que un negocio arranque con pie derecho se necesitan recursos, tiempo y organización. Por eso, tener claro el panorama financiero en una microempresa o PYME es fundamental para un buen comienzo. En este sentido, el estado de situación inicial es una herramienta clave para tomar decisiones acertadas a lo largo del camino y en este post te enseñamos cómo hacer uno para tu negocio.

¿Qué es el balance de situación inicial?

Imagínate que el balance de situación inicial es una foto anual del punto de partida en la contabilidad de un negocio. Se trata del análisis de lo que una empresa posee y de lo que debe al empezar con su operación. También sirve para examinar el rendimiento de un negocio durante su último ciclo contable.

En contabilidad, el balance de situación inicial describe la realidad financiera de una empresa y también determina el valor con el que una compañía arranca sus operaciones o inicia un nuevo año fiscal.

 

 

La estructura de un balance de situación inicial

Un balance de situación inicial muestra lo que una empresa tiene (sus activos), lo que debe (los pasivos) y determina su patrimonio neto. Antes de pasar a la estructura, hablemos de los elementos que componen un balance de situación:

1. Activo

Son todos los recursos que le pertenecen a una empresa y que le aportan valor a lo largo del tiempo. En contabilidad, se dividen en dos tipos; activo corriente y activo no corriente.

a) Activo corriente

Son todos las posesiones que pueden convertirse en dinero en 1 año o menos. Estos son algunos elementos del activo corriente:

  • Dinero en efectivo (ya sea en caja o en cuentas bancarias)
  • Cuentas por cobrar
  • Inversiones a corto plazo
  • Inventario de productos

b) Activo no corriente

También conocido como activo fijo, se refiere a los recursos que mantienen su valor a lo largo del tiempo, por ejemplo:

  • Vehículos
  • Terrenos
  • Locales y oficinas
  • Derechos de autor y propiedad intelectual
  • Inversiones a largo plazo

2. Pasivo

En cambio, el pasivo son todas las deudas y obligaciones financieras de un negocio. En palabras más sencillas, es todo lo que una empresa debe pagar. El pasivo se divide en corriente y no corriente y la única diferencia entre ambos es el período en el que la empresa debe asumir esos pagos:

a) Pasivo corriente

Son las deudas y obligaciones que el negocio tiene que pagar en el lapso de 1 año o menos:

  • Deudas con el banco (que deban pagarse en 1 año o menos)
  • Sueldos de los empleados
  • Cuentas por pagar
  • Pagos a proveedores

b) Pasivo no corriente

Se trata de las deudas y obligaciones que el negocio tendrá que pagar en un tiempo superior al año.

  • Préstamos bancarios superiores a 1 año
  • Impuestos diferidos
  • Deudas a pagar dentro de varios años
  • Fianzas por alquiler de un bien inmueble

3. Patrimonio neto

Es el valor que tiene una empresa; es decir, los beneficios económicos que ha generado con su operación. También se le llama capital social. Con esta cifra, tú como dueño del negocio podrás saber si este está funcionando o no. Para obtener el patrimonio neto en un balance de situación, primero debes:

  • Sumar todos los elementos del activo corriente y no corriente.
  • Sacar el total del pasivo corriente y no corriente.

Cuando tengas estos dos datos, puedes determinar el capital social o patrimonio de la empresa. La fórmula es muy sencilla:

Patrimonio neto e el balance de situación inicial

¡Es hora de ponernos manos a la obra! 

Hacer un balance de situación inicial no es nada complicado. Existen diferentes maneras de presentar la información, pero en términos generales, esta es su estructura:

Elementos del balance de situación inicial

 

Elementos del balance de situación inicial

 

Para completar el balance de situación inicial, necesitas identificar los activos y pasivos de tu empresa y detallar su valor, a manera de listado. Luego de sacar el patrimonio neto, debes sumarlo con el pasivo total. Esta cifra debe ser igual al total de activos y te ayudará a comprobar que el cálculo del balance de situación inicial es correcto.

Pongamos un ejemplo de cómo sería un balance de situación inicial que indica la buena salud financiera de un negocio.

Camila es una maquilladora profesional que está a punto de inaugurar su tienda de artículos de belleza. El trabajo ha sido duro; pero, finalmente, es momento de ver cómo su microempresa se hace realidad. Este es su balance de situación inicial:

 

Ejemplo de un balance de situación inicial
Cálculo del balance de situación inicial

 

Sus cálculos nos dicen que el patrimonio neto o capital social es de 64.700,00, por lo tanto Camila tiene más del doble de patrimonio que de pasivos. Entonces, podemos concluir que la tienda de maquillaje de Camila está financiada por fondos propios, así que empieza con pie derecho.

Pero, en caso de que el patrimonio neto sea menor que el pasivo, diríamos que el panorama financiero no es alentador, ya que demuestra que la empresa debe más de lo que tiene.

Es importante recalcar que en este caso, al ser un negocio que va a empezar desde cero, el estado de situación es bastante sencillo, ya que no incluye algunos aspectos como cuentas por cobrar o impuestos diferidos.

 

PRO TIP: si estás a punto de emprender y quieres saber cuál es el panorama financiero de tu  negocio, descarga este cuadro que te ayudará a crear tu balance de situación inicial.

 

3 consejos para tener buenos resultados en el balance de situación inicial 

Es muy importante saber manejar las fuentes de ingresos de tu empresa y la forma en la que vas a financiar los gastos. Todas las decisiones que tomes en tu negocio tendrán un impacto en esta fotografía anual y por eso, te dejamos estos consejos para que tu balance de situación inicial sea positivo:

  1. Determina la capacidad de asumir las deudas y obligaciones financieras de tu empresa con los ratios de solvencia y endeudamiento, para que tu pasivo no supere al activo.
  2. Aumenta tu capacidad de inversión en equipos e inmuebles usando mecanismos como el apalancamiento financiero, que ayudarán a que tu negocio vaya sobre ruedas.
  3. Baraja alternativas para financiar tu emprendimiento. En nuestro país existen algunas opciones de financiamiento para microempresas y PYMES.