Cómo planificar tu ahorro para alcanzar tus metas financieras

Tiempo de lectura: 5 min
Redacción Banco Pichincha
09 de septiembre 2020

Organizar las finanzas para comenzar a ahorrar puede ser una tarea complicada. Los retos más comunes son valorar el ahorro por más pequeño que este sea y, sobre todo, no gastar el dinero ya ahorrado. Así que, para que no abortes la misión, en nuestro post te explicamos cómo empezar a ahorrar para alcanzar tus objetivos financieros.

1. Define una meta por cumplir

Para que ahorrar tenga sentido, es necesario que te plantees uno o varios objetivos por cumplir, sean personales o familiares. Cualquier tipo de meta es válida, tanto si quieres irte de vacaciones a otro continente, como si quieres asegurar la educación universitaria de tus pequeños hijos, ¡todas son loables! Y una vez que las tengas, haz lo siguiente:

 

Averigua el costo estimado de tu meta: para que asocies tu objetivo con un valor monetario real, necesitas investigar cuánto te costará aproximadamente. Ese monto total te permitirá proyectar cuánto debes ahorrar.
Define el tiempo que tienes para cumplir tu meta: ¿cuándo quieres o tienes que cumplir tu objetivo? El tiempo que tienes a partir del momento en el que te decides, te guiará para saber cuánto necesitas ahorrar y con qué frecuencia.

 

2. Establece cuánto ahorrarás y cada cuánto tiempo

Basado en el costo estimado de tu meta y el tiempo que tienes o necesitas para cumplirla, establece el monto que ahorrarás. Antes de definirlo, es fundamental que elabores el presupuesto que necesitas mensualmente para cubrir las necesidades básicas personales o familiares: vivienda, alimentación, transporte, salud, recreación y pago de deudas.

No existe un porcentaje o monto específico para ahorrar que le funcione a todo el mundo, depende de las circunstancias particulares de cada uno, de los ingresos, de los gastos y del tiempo que hayas definido para cumplir esa meta. Pero puedes apoyarte en algunos de los siguientes métodos y escoger el que mejor se adapte a ti.

  • Regla del 50/30/20: propone que el 50% de tus ingresos los dediques a los gastos fijos y básicos, el 30% destinado a gastos prescindibles como esparcimiento, ropa y gustitos varios; y el 20% será para el ahorro.

  • Regla del 70/30: sugiere que el 70% de tus ingresos los destines a los gastos fijos y básicos, como vivienda, alimentación, transporte, etc. El otro 30% debe estar destinado al ahorro, inversión y/o pago de créditos. Este porcentaje puedes dividirlo en dos: 20% para inversión o pagos de deudas y el 10% para ahorrar.

  • Regla del 80/20: la propuesta es similar a las anteriores. Debes destinar el 80% de tus ingresos para cubrir tus gastos fijos y básicos y deberías ahorrar el 20% restante.

Sea cual sea el método que elijas, recuerda que debe adaptarse a tus necesidades y objetivos. 

Por otro lado, la periodicidad con la que se ahorra normalmente es mensual, una vez que el sueldo se deposita en tu cuenta bancaria. De hecho, es mejor que separes el monto a ahorrar antes de comenzar a gastar los nuevos ingresos, así evitarás guardar lo que te haya sobrado, que puede llegar a ser menos de lo necesario.

 

PRO TIP: No te exijas más de lo que puedes ahorrar mensualmente. Esto podría hacer que desatiendas tus principales obligaciones financieras y te desmotivará a alcanzar tu objetivo.

 

3. Sé un ahorrador disciplinado y constante

Si la cultura de ahorro tampoco es tu fuerte, es hora de trabajar sobre ella. Existen varias razones por las que resulta difícil ahorrar.

  • No se percibe el ahorro como una fuente de gratificación inmediata.
  • Surgen necesidades de compra que, aunque puedan no ser tan importantes, se perciben como tal.
  • Se tiende a confiar en la estabilidad de ese momento y se dificulta proyectar imprevistos, necesidades reales o metas financieras para el futuro.

Frente a esta realidad, que también puede ser la tuya, te recomendamos enfocarte en ser disciplinado y constante y encontrar una forma eficaz para no soltar tus metas.

Ser constante con tus prácticas de ahorro te acercará a ese gran objetivo que tanto anhelas conseguir. Si mensualmente separas tus ahorros antes de siquiera pensar en gastarlos, estarás sosteniendo tu meta e incrementando tu patrimonio.

La disciplina es esencial para que no termines retirando tus ahorros y gastándolos en algo que, tal vez,  se pueda cubrir con la parte de tus ingresos destinada para eso. ¡Mantente enfocado en tus metas y resiste a la tentación! Si esto no funciona, puedes programar tu ahorro. Sigue leyendo para descubrir el porqué.

4. Programa tus ahorros mensuales

Llegados a este punto y una vez que has decidido cuál es el porcentaje que te viene bien ahorrar, seguramente estarás preguntándote ¿y ahora, dónde guardo mis ahorros? Y no, bajo el colchón no es, precisamente, la respuesta más acertada.

Desde el momento en que decides ahorrar, debes hacer el compromiso de no gastarlo. Una herramienta que te puede ayudar a no tirar por la borda todos esos meses de dinero guardado es programar tu ahorro. ¿Cómo lo haces? ¡Fácil! Puedes abrir en línea una cuenta de ahorro programado. Si ya eres cliente, es posible hacerlo en Banca web.

Estas son las 10 ventajas de programar tu ahorro en Banco Pichincha.

Diez ventajas de programar tu ahorro con Banco Pichincha
¿Quién dijo que las metas financieras eran difíciles de alcanzar?

 

  1. No debes preocuparte de separar el monto ahorrado cada mes. Se transferirá automáticamente de tu cuenta principal a la de ahorro programado.
  2. ¡Sin exigencias! Tú decides cuánto quieres ahorrar mensualmente, a partir del mínimo de $10,00. 
  3. Ahorrarás con una tasa de interés del 1.5%.
  4. Diariamente recibes en tu cuenta el interés generado.
  5. Por cumplir tus metas de ahorro recibes un bono especial anual, del 2.50% a 3.50%.
  6. Puedes retirar una parte de tu dinero cuando lo necesites. Si haces hasta 3 retiros menores al total, durante el tiempo que decidiste ahorrar, conservarás tu bono especial.
  7. Evitarás gastar el dinero ahorrado ante la primera tentación.
  8. Te ayudará a crear una cultura de ahorro que te servirá, incluso, para cumplir otras metas en el futuro.
  9. Tu ahorro forma parte de tu patrimonio personal o familiar.
  10. Tus metas financieras, como esa casa, carro o estudios en el exterior se harán realidad.

 

Abrir cuenta de ahorro programado

 

5. Cumple tus metas financieras

Una vez que tu constancia y disciplina han dado sus frutos, estás listo para hacer realidad esos objetivos. Eso sí, antes de retirar tus fondos ahorrados, toma en cuenta estos consejos.

 

Vuelve a comprobar el costo total o el parcial que necesites para comprar lo que tanto deseas: la entrada de la casa, el auto o la totalidad de los estudios universitarios que vas hacer.
Si ves que te falta dinero porque el costo de tu meta cambió, es mejor que no muevas los fondos ahorrados hasta que los completes.
Si, por el contrario, te sobraron ahorros, retira o transfiere únicamente el monto que vas a necesitar.
Al ahorro sobrante tómalo como el comienzo perfecto para plantearte la próxima meta financiera. Te motivará saber que no comienzas de cero.

 

Con todo esto en mente, ya puedes emocionarte por ese nuevo objetivo y, sobre todo, tomar el camino más prometedor para alcanzarlo.

¡Ponte una meta y empieza a ahorrar hoy mismo!