Aunque suelen usarse como sinónimos, buyer persona y público objetivo no son lo mismo. El público objetivo define un grupo amplio de personas con características generales en común, como edad, ubicación o nivel socioeconómico. En cambio, el buyer persona representa un perfil más específico y detallado, construido a partir de datos reales, que describe comportamientos, motivaciones, necesidades y decisiones de compra.
En términos prácticos, el público objetivo indica a quién quieres llegar, mientras que el buyer persona te ayuda a entender cómo piensa, qué necesita y cómo toma decisiones, permitiéndote crear estrategias de marketing y comunicación más precisas y efectivas.