Los mecánicos: los mejores aliados de los ciclistas en la Vuelta al Ecuador Banco Pichincha

Tiempo de lectura: 3 min
Redacción Banco Pichincha
25 de noviembre 2020

Ni bien empieza a rayar el alba, un pelotón silencioso se pone en pie de prisa. De su trabajo depende que cada bicicleta ruede sin contratiempos a lo largo de la XXXVII Vuelta al Ecuador Banco Pichincha. Ellos son los mecánicos de los 15 equipos que están en competencia. Los mejores aliados de los ciclistas.

Junto a las personas que se encargan del abastecimiento, los mecánicos son los primeros en despertarse y los últimos en irse a dormir. Sus jornadas se prolongan por cuatro o cinco horas más, después que la bandera a cuadros da la bienvenida a los competidores en cada etapa. ¡Así es su diario trajinar!

Aunque a la víspera lo deja todo casi listo, la experiencia de Jorge Montenegro, mecánico del equipo Movistar Ecuador, hace que prefiera dar un último chequeo antes de salir al sitio de partida para evitar que ocurra algún percance durante la competencia.  

Cada mecánico protagoniza una carrera paralela, ya que avanzan cerca de sus ciclistas, muy pendientes de si necesitan de asistencia ante algún desperfecto. Eso le ocurrió a Elvis Cotacachi, del equipo Eagle Bikes, de Imbabura, a quien sus mecánicos tuvieron que auxiliar por un desperfecto mecánico de la bicicleta, a unos 10 kms. de la meta de la primera etapa, en Pedernales (Manabí).

 

El Dato de La Vuelta

En provincias como Carchi, ser mecánico es toda una tradición. Se hereda de abuelos y padres o se aprende de ciclistas en activo o ya retirados.

 

Un ritual para la revisión de las bicicletas

El trabajo más exigente para los mecánicos recién empieza al final de cada etapa. Presurosos, recogen las bicicletas para cargarlas en los vehículos de abastecimiento y trasladarlas hacia el sitio de concentración.

Después de un almuerzo rápido, Byron Salazar, mecánico del equipo Saitel de Imbabura, apura las horas en el mantenimiento de cada bicicleta (5 en total): lavado con agua y jabón, secado, ajuste de pernos y más partes, lubricación y puesta a punto con aceite y grasa en las cadenas, piñones y platos de cambios.

Es importante que las llantas no presenten cortes, las cadenillas de los frenos no tengan alguna fisura y que los rodachines estén bien ajustados, comenta Jorge Montenegro. Casi de memoria, el experimentado mecánico sabe dónde va cada una de las decenas de piezas. Antes de iniciar la Vuelta, él y los otros dos mecánicos del equipo Movistar hicieron acopio de suficientes llantas, tensores, manilletas, cintas, cables, cauchos… incluso asientos que llevan en un furgón de abasto con 16 bicicletas. Wilson Pasquezán, del equipo Sin Fronteras de Carchi, lleva desarmadores, llaves de radio y de tors, tronchas de cadenas y más en sus dos pequeñas cajas de herramientas.

 

Si en plena carrera ocurre un daño en la bicicleta, hay que saber qué hacer en cuestión de segundos y sin lamentos.

Jorge Montenegro, mecánico del equipo Movistar Ecuador

Mecánicos por tradición

La vocación de estos mecánicos viene por herencia o tradición. Jorge Montenegro acumula ya 18 Vueltas. En la actual edición aprovecha para acompañar a su hijo Jorge, que corre por el Movistar Ecuador. Aprendió el oficio hace unos 40 años, cuando empezó como ciclista en la categoría novatos y solía acudir al taller del legendario ciclista carchense Jaime Pozo.

“Él tenía en Tulcán un almacén de bicicletas Benotto. Nos colaboraba con los repuestos que necesitábamos para dar mantenimiento a nuestras bicicletas pero nosotros mismo teníamos que hacer de mecánicos”, recuerda.

La mayor recompensa para Montenegro, Salazar, Pasquezán y más mecánicos de los diferentes equipos se resume en la satisfacción por el deber cumplido y el agradecimiento espontáneo de los ciclistas que saben bien que son sus mejores aliados.

 

Siempre a la vera de los ciclistas