Un coworking es un espacio de trabajo compartido que se alquila a profesionales independientes, emprendedores, startups y equipos de trabajo que necesitan un entorno profesional sin asumir los costos de una oficina propia. En estos espacios es posible contratar puestos de trabajo u oficinas privadas, según las necesidades de cada persona.
Este modelo funciona a través de membresías flexibles, lo que permite acceder al espacio sin necesidad de compromisos a largo plazo. Dependiendo del plan, los usuarios pueden utilizar el coworking por días, semanas o meses, adaptando el servicio a su ritmo de trabajo.
Por lo general, incluyen servicios como conexión a internet, áreas comunes y salas de reuniones que pueden utilizarse mediante reserva. Además, fomentan el networking, es decir, la conexión entre profesionales de distintas áreas, lo que puede generar colaboración y nuevas oportunidades de negocio.