Si tienes un empleo en relación de dependencia y, además, generas ingresos por una actividad independiente, ambos pueden formar parte de tu evaluación, siempre que puedas respaldarlos con la documentación correspondiente.
Por ejemplo, para demostrar tu sueldo puedes presentar el rol de pagos y certificado laboral; mientras que los ingresos que obtienes por tu cuenta deberán justificarse con documentos relacionados con esa actividad, como RUC o RIMPE y declaraciones tributarias, según corresponda.
De esta manera, el análisis puede considerar las distintas fuentes de ingresos comprobables que tengas para determinar tu capacidad de pago y el monto de crédito al que podrías acceder.