Guardar contraseñas en el navegador no es necesariamente incorrecto, pero sí requiere mayor conciencia y cuidado. La comodidad nunca debería estar por encima de la seguridad, especialmente cuando se trata de información financiera y personal. Al final, proteger tus contraseñas es una acción sencilla, pero clave para cuidar tu dinero y tu tranquilidad.